Pablo Revuelta, director general de INTENANCE, Centro de Excelencia en Gestión de Activos Industriales de RDT, participó en el encuentro «El reto de Euskadi: industria y futuro», organizado por EL CORREO con el apoyo de Petronor. La jornada analizó el papel del mantenimiento en la competitividad de la industria vasca, la evolución hacia modelos predictivos y los desafíos asociados a la captación de talento especializado.
Una parte creciente de la competitividad industrial pasa por la capacidad de las organizaciones para garantizar la continuidad de sus operaciones, anticipar incidencias y optimizar el rendimiento de sus activos.
En este contexto, el mantenimiento ha evolucionado desde una actividad centrada en la reparación de averías hacia una función estratégica, directamente relacionada con la fiabilidad, la disponibilidad de las instalaciones y la eficiencia de los procesos productivos.
Sobre esta transformación giró el encuentro «El reto de Euskadi: industria y futuro», celebrado en Bilbao.
La jornada reunió también a Óscar Gómez, director de Fiabilidad y Mantenimiento de Petronor, y a Javier Cenzano, director general de Tamoin. El debate puso sobre la mesa algunos de los principales desafíos que afronta la industria vasca: la incorporación de nuevas tecnologías, la necesidad de profesionales cualificados y la colaboración entre empresas industriales y proveedores especializados.
Del mantenimiento correctivo a la anticipación
La sensórica, la monitorización de activos y el análisis de datos están transformando el mantenimiento industrial, ya que permiten anticipar fallos y reducir el riesgo de paradas imprevistas.
Sin embargo, disponer de más información no implica necesariamente tomar mejores decisiones. La capacidad para interpretar los datos y transformarlos en actuaciones concretas sigue dependiendo, en gran medida, del conocimiento técnico y la experiencia de los profesionales.
Durante el encuentro, Pablo Revuelta puso el foco precisamente en esa combinación entre tecnología y conocimiento especializado. Como ejemplo, explicó cómo el análisis del consumo de los motores industriales permite detectar desviaciones que pueden anticipar problemas mecánicos y facilitar una intervención antes de que el equipo deje de funcionar.
Este enfoque refleja la evolución hacia modelos de mantenimiento predictivo, cuyo objetivo ya no es únicamente resolver incidencias, sino reducir su aparición y mejorar la disponibilidad de los activos.
La disponibilidad como indicador de competitividad
Uno de los principales puntos de consenso del debate fue la importancia de la disponibilidad de los equipos como indicador del rendimiento del mantenimiento industrial.
En instalaciones donde una parada puede tener consecuencias significativas sobre la producción, garantizar el funcionamiento de los activos resulta determinante para la competitividad. La disponibilidad se convierte así en una medida de la capacidad de las organizaciones para combinar planificación, seguridad, conocimiento técnico y eficiencia operativa.
Este enfoque impulsa modelos de colaboración más integrados entre empresas industriales y proveedores de mantenimiento, basados en objetivos compartidos para mejorar el rendimiento de las instalaciones a largo plazo.
El talento, un desafío para la continuidad industrial
Más allá de la tecnología, la captación de talento especializado y el relevo generacional representan algunos de los principales retos del mantenimiento industrial, ante la pérdida de conocimiento técnico y la creciente complejidad de las instalaciones.
Pablo Revuelta señaló especialmente las dificultades para encontrar profesionales especializados en mantenimiento de maquinaria, una actividad que requiere experiencia, disponibilidad y un conocimiento profundo de los entornos industriales.
El debate destacó la importancia de combinar formación práctica, transferencia de conocimiento y experiencia profesional para afrontar una transformación industrial en la que las personas siguen siendo fundamentales.
De proveedor de mantenimiento a socio industrial
Otro de los aspectos abordados fue la importancia de reforzar la colaboración entre las empresas industriales y sus proveedores de mantenimiento, integrando esta actividad desde las primeras fases de diseño, adquisición y puesta en marcha de los equipos.
Durante su intervención, Pablo Revuelta destacó la necesidad de alinear los objetivos de clientes y proveedores desde el comienzo de los proyectos. Como ejemplo, explicó que INTENANCE participa en los procesos de recepción de maquinaria de clientes como ITP, incorporando desde ese momento el conocimiento de los profesionales que posteriormente serán responsables de su mantenimiento.
Esta integración permite anticipar necesidades operativas, mejorar el conocimiento de los equipos y establecer una colaboración orientada a objetivos compartidos. El mantenimiento deja así de entenderse como un servicio aislado para formar parte de la estrategia industrial del cliente.
Conocimiento, tecnología y personas para una industria más fiable
Los retos abordados durante el encuentro reflejan una transformación que ya está en marcha en el conjunto del sector industrial.
El futuro del mantenimiento industrial pasa por anticiparse: combinar datos, conocimiento técnico y talento para aumentar la disponibilidad de los activos y reducir el impacto de las paradas. En RDT, a través de INTENANCE, trabajamos precisamente en esa intersección entre tecnología, ingeniería y experiencia industrial.
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