La compañía de ingeniería, que supera ya los 150 millones de euros de facturación y los 2.000 profesionales, afronta una nueva etapa apoyada en tecnología propia, Inteligencia Artificial, capacidad industrial, Centros de Excelencia, alianzas y adquisiciones.

Veinte años después de iniciar su actividad, RDT afronta uno de los momentos de mayor transformación de su historia. La compañía, nacida en 2006 alrededor de la ingeniería, ha ido ampliando progresivamente su perímetro de actividad hasta configurar un grupo con presencia internacional, capacidades tecnológicas especializadas y una participación cada vez mayor en la cadena de valor industrial.

El 20 aniversario llega, además, en un momento especialmente significativo. RDT supera los 150 millones de euros de facturación, reúne a más de 2.000 profesionales, cuenta con 14 Centros de Excelencia y dispone de oficinas en 12 países. La compañía ha registrado un crecimiento medio anual del negocio del 18% y el 90% de sus clientes la reconoce como socio de confianza.

Las cifras explican parte del recorrido. Pero también anticipan el siguiente movimiento de RDT: convertir el conocimiento acumulado durante dos décadas en nuevas capacidades tecnológicas e industriales.

De la ingeniería a una propuesta de mayor valor industrial

La evolución de RDT ha avanzado en paralelo a la transformación de la propia industria.

En veinte años, la digitalización, la automatización, los nuevos modelos productivos y, más recientemente, la Inteligencia Artificial han modificado tanto la manera de diseñar y fabricar como las capacidades que las grandes compañías industriales demandan a sus socios.

RDT ha respondido a ese cambio ampliando progresivamente su campo de actuación. A la ingeniería se han incorporado nuevas especialidades, presencia internacional y Centros de Excelencia concebidos para concentrar conocimiento en ámbitos tecnológicos de alto valor.

Ese proceso está entrando ahora en una nueva fase.

La compañía quiere profundizar en un modelo en el que el conocimiento no solo se aplica a los proyectos de sus clientes, sino que también se transforma en tecnología, propiedad intelectual, patentes y capacidad industrial propia.

Es un cambio relevante en la evolución del Grupo: pasar de aportar conocimiento a construir también capacidades a partir de él.

Tecnología propia, IA y capacidad industrial

Algunas de las iniciativas actualmente en desarrollo permiten anticipar la dirección de esta nueva etapa.

RDT está impulsando nuevos Centros de Excelencia, aumentando su apuesta por el desarrollo de tecnología propia y propiedad intelectual e incorporando la Inteligencia Artificial tanto a nuevas soluciones de ingeniería como a la evolución de sus propios procesos y capacidades.

A ello se suma el desarrollo de nuevas patentes, la creación de Joint Ventures para combinar conocimiento, tecnología y capacidad de ejecución, y nuevas inversiones destinadas a reforzar la dimensión industrial del Grupo.

Entre ellas destaca la puesta en marcha de una nueva fábrica vinculada al sector aeroespacial, una iniciativa que amplía la capacidad de RDT para participar en actividades que van más allá de los servicios tradicionales de ingeniería.

El crecimiento orgánico se complementará, además, con nuevas operaciones corporativas orientadas a incorporar conocimiento, especialización y capacidades que permitan acelerar el desarrollo del Grupo.

No son iniciativas aisladas. Responden a una misma estrategia: aumentar el valor que RDT es capaz de aportar a la industria.

De proveedor de ingeniería a socio industrial

Esta transformación tiene también una consecuencia directa sobre la relación con los clientes.

Los grandes programas industriales son cada vez más complejos, tecnológicos e interdependientes. Ya no requieren únicamente capacidad de ejecución. Exigen especialización, inversión, conocimiento compartido, tecnología y una visión de largo plazo.

En este contexto, RDT aspira a profundizar en un modelo de relación que ha ido construyendo durante los últimos años: evolucionar desde la figura tradicional del proveedor hacia la de un socio capaz de compartir retos, desarrollar capacidades e invertir junto a sus clientes cuando el proyecto lo requiere.

La internacionalización, los Centros de Excelencia, las Joint Ventures, la tecnología propia y las nuevas capacidades industriales forman parte de esa estrategia.

El objetivo no es únicamente aumentar la dimensión del Grupo, sino ampliar su capacidad para acompañar a sus clientes en una parte cada vez mayor de sus retos tecnológicos e industriales.

Veinte años construidos sobre conocimiento y personas

La transformación que RDT plantea para los próximos años parte, sin embargo, del mismo elemento sobre el que se ha construido la compañía desde 2006: las personas.

Detrás de los más de 2.000 profesionales que hoy forman el Grupo hay dos décadas de proyectos, decisiones, aprendizajes y retos compartidos. También clientes que han confiado en RDT para desarrollar programas cada vez más exigentes y partners con los que la compañía ha construido relaciones de largo recorrido.

El conocimiento acumulado durante estos veinte años constituye ahora uno de los principales activos sobre los que RDT quiere construir su siguiente etapa.

Porque si las dos primeras décadas han estado marcadas por el crecimiento y la especialización, la próxima etapa estará marcada por la capacidad de transformar ese conocimiento en tecnología, propiedad intelectual, industria y nuevas oportunidades de crecimiento.

RDT celebra así sus primeros veinte años no solo mirando el camino recorrido, sino utilizando ese recorrido como punto de partida.

Veinte años construyendo capacidades. Y una nueva etapa para llevarlas mucho más lejos.

RDT · 20 YEARS

Enjoy Engineering.